

Raúl y Kaká ganan una batalla
El Real Madrid ganó algo más que un partido en La Romareda, venció una batalla, un duelo que el Zaragoza quiso resolver a golpes y el Madrid ganó con casta y carácter. Salió con la intención de jugar al fútbol, pero no tardó en comprender las dificultades que iba a encontrar por ese camino. El Zaragoza quiso contrarrestar las buenas intenciones del Madrid a base de patadas y codazos, argumentos que no intimidaron al Madrid, que nunca perdió la cara y se mostró siempre dispuesto a que se la partieran si por ahí llegaba hasta la victoria. Y llegó gracias a Raúl y Kaká, quizá los dos hombres más discutidos de esta plantilla y a los que se agarró el Madrid para seguir vivo en una Liga que entre su falta de puntería y la excelente actuación del portero Roberto se le empezaba a complicar aún más.
fuente: as.com